Un total de 26 coroneles de la Policía Nacional del Perú (PNP) fueron ascendidos al grado de general, generando controversia en el país. De estos, 24 provienen de las unidades administrativas y dos de servicios. La mayoría de los ascensos se dio a través de una ley exprés del Congreso, lo que dejó a muchos oficiales operativos que combaten el crimen en las calles sin ascender. Los ascensos se aplicarán a partir del primero de enero de 2025.

Entre los ascendidos, destaca el coronel Gustavo Pareja García, quien, a pesar de no estar en el cuadro de méritos, alcanzó el grado de general tras una vacante especial. Pareja es conocido por ser el suegro del comandante PNP Ismael Arroyo Roca, lo que generó cuestionamientos sobre posibles favoritismos. La presidenta Dina Boluarte y el ministro del Interior, Juan Santiváñez no objetaron la norma, a pesar de las críticas sobre la falta de transparencia en el proceso.

El ascenso de un número significativo de oficiales administrativos causó malestar en diversos sectores. Estos oficiales, que no participan directamente en las labores operativas contra el crimen, ahora ocuparán cargos clave dentro del Comando Policial. Esto fue visto como un desdén hacia los oficiales operativos, que enfrentan de manera directa la creciente inseguridad ciudadana en las calles de Perú.

El ascenso de estos oficiales coincidió con el aumento de la inseguridad en el país. A pesar de las promesas de la presidenta y su ministro del Interior de reforzar las acciones contra la criminalidad, la promoción controversial no fue bien recibida. Los opositores critican que esta medida podría debilitar las políticas de seguridad, mientras que los oficiales que luchan contra la delincuencia sienten que no se valoran sus esfuerzos.