La ciudad de Trujillo amaneció con preocupación tras el hallazgo de un artefacto explosivo en el Colegio Politécnico Marcial Acharán, ubicado en la avenida América Sur, inmediaciones del Óvalo Grao. El estallido ocurrió minutos antes de la medianoche del último 24 de febrero y causó daños en la caseta de seguridad del plantel, que actualmente se encuentra en proceso de reconstrucción.
¿Cómo afectó el artefacto explosivo al colegio Marcial Acharán?
El explosivo se colocó en la ventana de una caseta de ingreso, destruyó parte del ladrillo y desprendió vidrios por la onda expansiva. Personal de Serenazgo llegó primero y luego intervino la Policía Nacional del Perú con peritos de criminalística para recoger evidencias. La detonación se escuchó en varios sectores de la ciudad y generó alarma entre vecinos y trabajadores de la obra.
¿Se trataría de un caso de extorsión a la constructora?
Fuentes preliminares indicaron que el ataque estaría dirigido a la empresa encargada de la reconstrucción del plantel. El proyecto beneficia a más de 700 alumnos y contempla una inversión superior a 25 millones de soles del Gobierno Regional de La Libertad. El atentado ocurrió apenas diez días después de la colocación de la primera piedra, lo que refuerza la hipótesis de extorsión.
¿Qué acciones tomó la Policía tras el atentado en Trujillo?
La Policía Nacional inició las investigaciones y revisa cámaras de seguridad de la zona para identificar a los responsables. Agentes del escuadrón de emergencia acordonaron el área y peritos analizaron restos del explosivo. Autoridades locales pidieron reforzar la vigilancia en obras públicas de la ciudad.
¿Existen antecedentes de ataques similares en La Libertad?
En el distrito de La Esperanza, el colegio Santa María también sufrió atentados en semanas recientes. Casos similares se registraron en proyectos de construcción vinculados a millonarias inversiones. La repetición de estos hechos encendió alertas sobre la seguridad en obras educativas en la región.


