Inicio Destacada Trujillo: suben a micro de Esperanza Express y amenazan a conductor

Trujillo: suben a micro de Esperanza Express y amenazan a conductor

En la ciudad de Trujillo, la tensión volvió a sentirse desde las primeras horas del día. Los conductores de la empresa Esperanza Express iniciaron su jornada bajo el resguardo de motorizados de la Policía Nacional, tras los recientes hechos de violencia que han afectado a la compañía. Las constantes amenazas y atentados contra sus unidades mantienen en zozobra a decenas de choferes que temen por sus vidas.

¿Qué ocurrió con los conductores de Esperanza Express?

El último incidente se registró cuando un grupo de sujetos subió a un microbús y amenazó directamente al conductor, obligándolo a detener su recorrido. Este nuevo acto de intimidación provocó que varios trabajadores decidieran no salir a laborar, generando caos en las rutas habituales del servicio urbano. El miedo colectivo ha paralizado parte del transporte público y afectado el ingreso económico de los choferes.

¿Qué medidas adoptó la Policía Nacional?

Tras la denuncia de la empresa, se dispuso el apoyo de agentes motorizados que escoltan a los vehículos en algunos tramos de la ruta. La presencia policial busca brindar seguridad, aunque los conductores señalan que esta acción no es suficiente para frenar los ataques. Pese al acompañamiento, la incertidumbre continúa y el temor se ha convertido en parte del día a día de los trabajadores.

¿Por qué los choferes no quieren salir a trabajar?

El recuerdo de los atentados del fin de semana pasado mantiene el ambiente tenso en la empresa. Muchos choferes decidieron plantarse en el paradero y exigir garantías efectivas para volver a conducir. Alegan que el riesgo de ser atacados o asesinados es alto y que la extorsión está afectando directamente su sustento diario.

¿Qué esperan las víctimas de estas amenazas?

Los conductores de Esperanza Express esperan que las autoridades identifiquen y capturen a los verdaderos responsables de estos actos delictivos. Solicitan protección constante y medidas más drásticas contra las mafias que operan en el transporte urbano de Trujillo. Mientras tanto, la empresa intenta mantener operativas algunas rutas, aunque con un número reducido de unidades y bajo un clima de temor generalizado.