En la provincia de Pataz, la protesta social volvió a captar la atención nacional. El alcalde Aldo Carlos Mariños emprendió una denominada marcha de sacrificio desde el 25 de agosto, con el objetivo de llegar a Lima y exigir al gobierno central la ejecución de obras largamente esperadas. Con más de 140 kilómetros recorridos, su caminata se convirtió en símbolo de la persistencia de un reclamo que busca soluciones concretas para una provincia históricamente postergada.
¿Qué motiva al alcalde de Pataz a caminar hasta Lima?
El recorrido, iniciado en Tayabamba, tiene como principales demandas la construcción de la carretera que conecta a la capital provincial y la culminación del hospital de Pataz. Según Mariños, estas obras son indispensables para mejorar la conectividad y la atención en salud. El alcalde afirmó que la caminata no responde a intereses políticos, sino a la necesidad de atender las urgencias de la población.
¿Cómo se desarrolla la marcha de sacrificio?
Durante su trayecto, el alcalde avanza tanto de día como de noche, soportando el intenso sol y el frío de la sierra liberteña. En la actualidad, se encuentra en territorio de la provincia de Sánchez Carrión. La medida, aunque extrema, busca visibilizar la falta de atención estatal hacia la provincia minera de Pataz, que pese a su aporte económico al país, no recibe la inversión adecuada en infraestructura básica.
¿Cuál ha sido la reacción del Gobierno Central?
Hasta el momento, ninguna autoridad del Ejecutivo se pronunció sobre la marcha. Este silencio oficial generó malestar en las comunidades de la zona, que respaldan el pedido de su alcalde. La población considera que la ausencia de respuestas refleja la indiferencia hacia sus necesidades más urgentes.
¿Qué apoyo recibe el alcalde durante la caminata?
Mariños señaló que la marcha no genera un gasto considerable, ya que en cada localidad recibe apoyo de las comunidades. Los pobladores le ofrecen alimentos y hospedaje, demostrando solidaridad con su causa. Con esta iniciativa, el alcalde reafirma su compromiso de llegar a Lima y entregar sus reclamos directamente a las autoridades nacionales, manteniendo firme su consigna de no detenerse hasta lograr una respuesta.


