Los pescadores artesanales de Huanchaco denunciaron el colapso de la planta de tratamiento del Tablazo, que afectó hasta el 50% de los totorales. Desde enero, se registraron desbordes constantes de aguas residuales que inundaron una zona intangible y reconocida como área de conservación ambiental.
La situación es crítica para las familias que viven de la recolección de totora.
Durante una reunión con autoridades, Sedalib planteó como medida de contingencia arrojar las aguas residuales al mar. Aunque afirman que serían tratadas, solicitaron permisos a la ANA, DICAPI y otros organismos, admitiendo no tener un plan de contingencia. El proyecto anterior del emisor submarino fue anulado y aún está en evaluación una iniciativa privada.
Vecinos exigen declarar emergencia sanitaria
Los vecinos y pescadores exigen que se declare la zona en emergencia sanitaria y se instalen plantas de tratamiento provisionales dentro de las 80 hectáreas de Sedalib. Una alternativa temporal sería usar geomembranas para almacenar y tratar las aguas sin seguir contaminando. Los pobladores denuncian que hasta un pescador enfermó por contacto con aguas no tratadas.
Críticas a autoridades por falta de planificación
Según declaraciones, Sedalib opera con una capacidad rebasada en más del 300%, debido al crecimiento urbano sin planificación. Se reveló que al menos 20 mil familias usan el servicio sin estar registradas como usuarias. Hay corresponsabilidad municipal por no concluir obras y permitir conexiones ilegales que saturan el sistema.


