En Trujillo, la problemática de los trabajadores se intensifica a diario, especialmente en instituciones públicas y privadas donde persisten conflictos laborales. Esta vez, las voces de las trabajadoras de seguridad particular del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas de Moche exigen visibilidad y justicia. La situación ha generado preocupación entre la comunidad, que observa cómo se complican los derechos laborales.
¿Por qué los trabajadores reclaman su sueldo?
Las trabajadoras denuncian que la empresa Griffin, contratante del servicio de seguridad, no cumple con pagar los salarios adeudados desde diciembre. Ellas aseguran que, a pesar de la falta de pago, continúan cumpliendo sus labores, lo que refleja la presión que enfrentan día a día. Algunas de ellas incluso han tenido que desplazarse desde otras ciudades, lo que complica su situación económica y personal.
¿Qué respuestas ofrece la empresa Griffin?
La empresa señala que el Instituto Regional es responsable del pago, generando un conflicto de competencias que retrasa la remuneración. Los supervisores locales han intentado mediar, pero las trabajadoras aseguran que muchas veces no se les permite ingresar o se les trata de manera intimidante, incluyendo empujones a quienes intentan hacer su reclamo.
¿Qué soluciones se proponen a corto plazo?
Se ha coordinado que algunas trabajadoras regresen al Instituto a las 11 a.m. para recibir información sobre los pagos. Sin embargo, persiste la incertidumbre, pues algunos montos adeudados datan incluso de septiembre. El reclamo busca principalmente garantizar el pago justo y evitar que sigan laborando sin remuneración.
¿Cómo afecta esta situación a la comunidad?
La falta de pago genera tensión entre los empleados y afecta el servicio de seguridad en la zona. Además, las trabajadoras se sienten vulnerables al no recibir el respaldo necesario, lo que puede desencadenar conflictos laborales mayores en el futuro.
¿Cuál es la importancia de la atención inmediata?
Garantizar el pago oportuno no solo protege los derechos de las trabajadoras, sino que también fortalece la confianza en la gestión del Instituto y en la empresa Griffin. El cumplimiento de los pagos es esencial para evitar medidas de fuerza y preservar la estabilidad laboral.

