El Tribunal Constitucional sí tiene competencia para archivar expedientes y lo ha hecho “en un montón de casos”, afirmó el constitucionalista Lucas Ghersi, en respaldo a la reciente decisión que favorece a Keiko Fujimori al archivarse el caso cócteles. “Es incuestionable” la atribución del Tribunal Constitucional (TC) de pronunciarse sobre actos del Ministerio Público o del Poder Judicial, precisó.
Según Ghersi, el fallo está jurídicamente bien sustentado, ya que la acusación por lavado de activos contra la lideresa de Fuerza Popular “nació torcida” y respondió a una “persecución política”, al no existir pruebas de que los aportes de Odebrecht provinieran de delitos.
Sin embargo, Ghersi no negó que Fuerza Popular haya incurrido en prácticas irregulares. “Hubo algo ilegal, pero no se le puede denominar lavado de activos”, afirmó. Señaló que el dinero ingresado a la campaña fue disfrazado mediante el mecanismo del “pitufeo”, una maniobra para fragmentar donaciones y evadir controles. “Fue un acto antiético, fue un acto deshonesto”, reconoció el constitucionalista, aunque aclaró que ese tipo de conducta “no era delito en ese momento” y, por tanto, “no se puede aplicar la ley penal de forma retroactiva”.
El fallo del TC abre la puerta a que otros políticos investigados por financiamiento irregular también queden libres, como Ollanta Humala, cuya situación “es muy similar” a la de Fujimori. “En los próximos dos o tres meses, te apuesto que va a salir libre”, dijo Ghersi, anticipando una avalancha de recursos de hábeas corpus. Sobre el caso de Susana Villarán, fue más cauto, al advertir que ella enfrentaría un escenario diferente por la sospecha de que hubo aportes a cambio de contratos, lo que podría configurar un delito mayor.


