El balneario de Huanchaco, uno de los destinos turísticos más visitados de Trujillo, enfrenta un problema que afecta su imagen y la experiencia de los visitantes. Decenas de vehículos siniestrados permanecen abandonados por meses cerca del Parque San Martín y el boulevard Piccolo Clemente, causando malestar entre vecinos y turistas.
Los vecinos aseguran que algunos automóviles y camionetas, luego de sufrir accidentes, son trasladados a esta zona y permanecen ahí hasta por seis meses. Fernando Taboada, representante del Frente de Defensa de Huanchaco, explicó que el problema se repite pese a las gestiones realizadas con la municipalidad y la policía. Los vecinos incluso contrataron grúas privadas en anteriores ocasiones para liberar los espacios, pero la situación volvió a empeorar.
¿Qué impacto genera en el turismo local?
El mal estado de estos vehículos, algunos con restos de barro y sangre, da una imagen negativa al principal balneario trujillano. Los turistas que recorren la avenida La Rivera y el Parque San Martín se encuentran con una escena que contrasta con la belleza natural de Huanchaco. Empresarios locales temen que esta situación afecte la llegada de visitantes durante los fines de semana y feriados.
¿Cómo afecta a los espacios públicos?
Los autos siniestrados bloquean zonas recreativas, rampas para discapacitados y accesos al Bulevar Piccolo Clemente, lugar destinado a actividades culturales y deportivas. Este espacio fue creado en homenaje al campeón mundial de surf Piccolo Clemente, pero actualmente está ocupado por chatarra vehicular. Los vecinos expresaron su frustración al ver impedidas las actividades comunitarias que antes se desarrollaban libremente.
¿Qué soluciones proponen los vecinos y autoridades?
Los residentes solicitan habilitar un depósito permanente en las Lomas o en el polideportivo local para trasladar los vehículos abandonados. También buscan coordinar con el comisario de la zona para que las unidades siniestradas sean retiradas de inmediato. La comunidad reafirmó su disposición a colaborar económicamente si es necesario, con apoyo de empresarios locales, para recuperar la buena imagen del balneario.


