El proyecto de ley sobre el concurso nacional de Marinera desató un intenso debate político y social. El congresista Héctor Acuña presentó la iniciativa que busca que el Estado, a través del Ministerio de Cultura y los gobiernos regionales y locales, tenga un papel más activo en la organización de esta competencia. La propuesta ha generado cuestionamientos y polémica en el Congreso de la República.
¿Qué propone el proyecto de ley sobre la Marinera?
La iniciativa de Acuña plantea que el concurso no sea un monopolio del Club Libertad, institución que tradicionalmente lo organiza, sino que puedan sumarse actores públicos. El objetivo, según el congresista, es salvaguardar la Marinera como patrimonio cultural de la nación y reforzar su promoción en beneficio de todos los peruanos.
¿Por qué surgió la polémica en el Congreso?
Algunos parlamentarios como Diego Bazán y Víctor Flores se opusieron al proyecto, señalando que podría afectar a los trabajadores vinculados al concurso. Acuña, sin embargo, denunció que estas posturas responden a una defensa directa del Club Libertad y no al interés cultural del país. El debate dejó en evidencia tensiones políticas y la influencia de intereses privados en el Parlamento.
¿El proyecto busca quitarle la organización al Club Libertad?
El congresista aclaró que su propuesta no busca desplazar al Club Libertad, sino que el Estado cumpla su rol en la protección del patrimonio cultural inmaterial. Acuña afirmó que tanto entidades públicas como privadas pueden organizar concursos en paralelo, siempre que se respete la naturaleza cultural de la danza.
¿Qué impacto tendría en la Marinera y en Trujillo?
El concurso de Marinera es uno de los eventos más representativos de Trujillo, con proyección nacional e internacional. Darle mayor protagonismo al Estado podría significar una distribución más amplia de beneficios económicos y culturales. Para la población, el tema trasciende la danza y refleja la necesidad de fortalecer la gestión del patrimonio cultural en el Perú.


