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Chiclayo: calles en mal estado complica el tránsito

Chiclayo atraviesa una nueva jornada de complicaciones en su tránsito urbano, un problema que ya forma parte del día a día de miles de ciudadanos. En distintos puntos de la ciudad, las quejas de conductores, transportistas y peatones coinciden en un mismo clamor: las calles están en pésimas condiciones y no permiten una circulación fluida. Esta situación genera demoras, molestias y accidentes menores, afectando tanto a particulares como al transporte público.

¿Qué dicen los transportistas sobre las calles de Chiclayo?

Transportistas como Edgard Romero y Wilson Guerrero manifestaron públicamente su malestar frente a esta situación. Según afirman, las rutas más transitadas presentan huecos, desniveles y zonas intransitables. Para quienes trabajan manejando día a día, estas condiciones no solo retrasan sus labores, sino que incrementan los costos de mantenimiento de sus vehículos. Romero señaló que ha tenido que cambiar la suspensión de su unidad hasta dos veces en menos de seis meses.

¿Qué zonas son las más afectadas por el mal estado de pistas?

En un rápido recorrido por la ciudad, se identificaron puntos críticos en avenidas como Leguía, Salaverry y Sáenz Peña. Estas vías, altamente utilizadas, presentan tramos con grandes baches, bloques de asfalto sueltos y tramos sin señalización adecuada. La ausencia de una intervención oportuna genera cuellos de botella y expone a los conductores a accidentes constantes.

¿Hay alguna respuesta de la autoridad local?

Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial reciente por parte de la Municipalidad Provincial de Chiclayo. Los transportistas denuncian que las obras de mantenimiento prometidas no se ejecutaron o quedaron paralizadas. El clamor por una solución concreta se mantiene vigente, mientras los vecinos se resignan a lidiar con el deterioro diario del asfaltado urbano.

¿Qué impacto tiene esta problemática en la ciudad?

La situación actual no solo afecta a los conductores, sino también al flujo comercial y al turismo local. Chiclayo, considerada capital de la amistad, presenta una imagen deteriorada ante visitantes y residentes. La movilidad urbana se ve comprometida, elevando los tiempos de traslado y generando caos en horas punta. La exigencia ciudadana es clara: se necesitan soluciones urgentes y sostenibles.