José de San Martín ya no se encontraba en Lima, ni siquiera en el país, sin embargo, las tropas realistas aún seguían presentes en el territorio peruano. Fueron dos batallas sucedidas en 1824 que pusieron fin al dominio español.
Batalla de Junín
Tras la retirada de San Martín, Simón Bolívar, asumió el liderazgo de la lucha por la independencia. Bolívar aprovechó el debilitamiento de las fuerzas realistas, a causa del aislamiento de España y la falta de apoyo, a ello se le suma la sublevación en el Alto Perú.
Bolívar movilizó un ejército de 12,000 hombres hacia la sierra central peruana, encontrándose con las tropas de José de Canterac, el 6 de agosto de 1824 en la meseta de Bombón, cerca del lago Junín, a más de 4000 m s. n. m.
La batalla fue iniciada por una embestida de la caballería realista, que logró sorprender y casi derrotar a las fuerzas patriotas. Sin embargo, un escuadrón patriota denominado “Húsares del Perú”, atacó sorpresivamente la retaguardia enemiga, provocando la desorganización y posterior derrota del ejército realista.
Tras la batalla el ejército realista sufrió 254 bajas, además de la captura de 80 de sus militares y 400 caballos realistas. Mientras que el bando patriota tuvo 148 bajas, siendo rebautizados por Bolívar como “Húsares de Junín” en honor a su acción heroica.
Batalla de Ayacucho
El 9 de diciembre de diciembre de 1824, los ejércitos realista y patriota convergieron en la Pampa de Quinua, en la región Ayacucho. Los realistas, mal posicionados en el cerro Condorcunca, intentaron una ofensiva que fue interceptada. Sucre y sus tropas, que incluían colombianos, peruanos y extranjeros, lograron desorganizar al enemigo. La batalla terminó con una clara victoria patriota.
Los realistas sufrieron más de 2,500 bajas. El virrey La Serna fue capturado y el ejército realista se rindió. Posteriormente, se firmó la Capitulación de Ayacucho, poniendo fin a la presencia militar española en Sudamérica.
Años más tarde, en 1879, España reconoció oficialmente la independencia del Perú, con el Tratado de Paz y Amistad.
Al fin habíamos vencido a España, y habíamos logrado nuestra independencia o tal vez no…



