En Trujillo, el temor es parte de la rutina diaria para quienes viven del transporte público. La ciudad, marcada por la inseguridad, enfrenta una alarmante realidad: el 90 % de empresas que prestan este servicio estarían siendo víctimas de extorsión. Este escenario, reconocido por dirigentes del sector, revela una problemática que escala cada vez más, afectando tanto a empresarios como a miles de usuarios.
¿Qué empresas de transporte han sido atacadas en Trujillo?
Según Vicente Liñán, presidente de la Central Regional de Transporte Urbano de La Libertad (Certull), dos empresas, Salaverry Express y El Cortijo, sufrieron ataques contra sus unidades. Estas agresiones forman parte de un patrón de amenazas que se extiende a casi todas las empresas del rubro en la ciudad. Certull agrupa diez empresas que operan mil unidades, lo que evidencia la magnitud del problema.
¿Qué dicen las autoridades sobre la extorsión?
El coronel Johnny Huamán, jefe de la Divincri Trujillo, explicó que la extorsión no es un fenómeno nuevo. “Tiene al menos cuatro décadas en la ciudad”, comentó. Lo que ha cambiado es la forma en que actúan las bandas criminales, volviéndose más agresivas y sofisticadas.
¿Por qué es difícil desarticular bandas criminales?
Huamán también mencionó que desmontar estas estructuras criminales toma tiempo. Para lograr detenciones efectivas, la policía necesita reunir todos los elementos de convicción requeridos por ley. Esto explica por qué, pese a las denuncias, muchas organizaciones siguen operando con impunidad.
¿Qué acciones están tomando los transportistas y autoridades?
Dirigentes como Vicente Liñán se han reunido con altos mandos de la policía en busca de soluciones concretas. Piden patrullaje, inteligencia y coordinación con fiscalía. Mientras tanto, las unidades siguen circulando en medio del miedo, a la espera de que se tomen medidas reales para frenar la criminalidad.


