En medio del tenso panorama político de Trujillo, una sesión extraordinaria convocada por seis regidores provinciales terminó con solo dos presentes. La cita buscaba poner freno a la ejecución de obras sin el respaldo técnico de Sedalib. Sin embargo, la mayoría desistió a último momento, dejando trunca una discusión que prometía consecuencias de alto nivel.

¿Por qué los regidores se ausentaron de la sesión sobre Sedalib?

Según explicó el gerente de Asesoría Jurídica de la MPT, Luis Gutiérrez, varios regidores retiraron su apoyo debido al riesgo de incurrir en una ilegalidad. El funcionario advirtió que lo planteado vulneraba el artículo 11 de la Ley Orgánica de Municipalidades, lo cual podría haber derivado en la vacancia de sus cargos. Este escenario habría generado una crisis política en la comuna trujillana.

¿Quiénes sí asistieron a debatir sobre la gestión de Sedalib?

Los únicos regidores que asistieron al salón consistorial fueron Jorge Vásquez y Andrés Sánchez. Ambos decidieron mantener su participación en la sesión, donde también se iba a analizar la presunta injerencia del municipio en la autonomía de Sedalib. La presencia de solo dos regidores impidió que se instalara la sesión formalmente, lo que imposibilitó cualquier tipo de debate o votación.

¿Qué tema de fondo generó esta controversia entre regidores?

La moción que impulsaron inicialmente los seis regidores buscaba prohibir que se ejecuten obras municipales si no contaban con factibilidad y opinión técnica favorable de Sedalib. Este punto chocaba directamente con la autonomía de gestión municipal y abría un debate sobre límites administrativos entre empresas públicas y gobiernos locales. La decisión de no asistir fue tomada luego de evaluar las posibles consecuencias jurídicas.

¿Cuál es el impacto de esta sesión fallida en Trujillo?

Esta situación expone una división interna dentro del concejo municipal y refleja el temor de los regidores a enfrentar sanciones mayores. También ha encendido las alertas respecto al proceso de coordinación entre la Municipalidad Provincial de Trujillo y las empresas de servicios básicos. Por ahora, el tema quedó en pausa, pero las tensiones continúan.