El Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley que reduce la jornada laboral máxima de 40 a 37,5 horas semanales. Esta medida impactará directamente a más de 12 millones de trabajadores distribuidos principalmente en Madrid, Andalucía y Cataluña. Sin embargo, el camino parlamentario se presenta incierto por la falta de apoyos políticos clave.

Oposición política pone en riesgo aprobación

El partido Junts anunció una enmienda a la totalidad, mientras que el PP reiteró su rechazo a la reforma. La ausencia de respaldo parlamentario pone en duda la aprobación definitiva del proyecto. El Gobierno necesitará negociar intensamente para sacar adelante esta reforma laboral.

La ministra Yolanda Díaz destacó el beneficio de la medida en mujeres trabajadoras y sectores como comercio, industria, hostelería y construcción. Además, señaló que desde 1983 la productividad creció un 53%, mientras que los salarios reales solo un 22%.

Registro digital y garantías laborales reforzadas

El proyecto incluye la digitalización del registro de jornada, que será accesible para trabajadores e Inspección de Trabajo. Esto facilitará el control del cumplimiento legal y reforzará los derechos laborales. La medida se plantea como un avance hacia una mayor transparencia y modernización del entorno laboral.