En una acción que ha desencadenado tensiones diplomáticas, un grupo de policías ecuatorianos ingresó la noche del viernes 5 de abril a la embajada de México en Quito y detuvo al exvicepresidente Jorge Glas. El exfuncionario, quien ocupó el cargo entre 2013 y 2018, estaba refugiado en la embajada mexicana desde diciembre del 2023, tras ser condenado por corrupción por la justicia ecuatoriana.

La captura de Glas, que ha generado un fuerte revuelo político en Ecuador, ha llevado a una respuesta contundente por parte del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó la suspensión de las relaciones diplomáticas con Ecuador.

«Se trata de una violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México», afirmó el mandatario mexicano en una declaración pública.

Este incidente ha marcado un nuevo punto de tensión entre ambos países, cuyas relaciones se han visto afectadas por esta acción que ha dejado una estela de incertidumbre en el ámbito diplomático regional.