Trujillo encabeza el listado de ciudades del mundo en riesgo extremadamente alto de sufrir escasez de agua, según el último informe del ‘City Water Index’ presentado por The Economist y Dupont. La ciudad enfrenta desafíos críticos como la reducción de residuos, gestión sostenible y calidad del agua, que exigen acciones inmediatas para prevenir una crisis hídrica.

Aunque el estrés hídrico no representa una crisis inminente, advierte sobre la necesidad de abordar los problemas que podrían desencadenar una situación grave en el futuro. Trujillo tiene un plan para proteger el agua, pero carece de recursos económicos y una estrategia clara para manejar los costos, además de depender en gran medida de una sola fuente de agua.

El Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) señala que en la región La Libertad, muchas personas no tienen acceso suficiente al agua potable y la disponibilidad del recurso es limitada para numerosas familias. El Perú, ubicado en el puesto 66 de los países con mayor riesgo de escasez de agua para el 2040, enfrenta desafíos similares en otras ciudades como Lima, Cusco y Arequipa.

En el caso de Lima, la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) alerta sobre limitaciones en la capacidad de tratamiento y pozos subterráneos, así como deficiencias en la gestión del agua por parte del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal). En Cusco, la dependencia de un solo sistema de abastecimiento, la laguna de Piuray, y en Arequipa, los desabastecimientos consecutivos reportados por Sedapar, evidencian la vulnerabilidad ante la escasez de agua en estas ciudades.