Tres países europeos han anunciado su decisión de reconocer a Palestina como Estado a finales de este mes, generando diversas reacciones en medio de la actual ofensiva militar de Israel contra Hamás en Gaza.

España, Irlanda y Noruega tomarán esta medida el 28 de mayo, un paso que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, considera necesario para avanzar hacia una solución de dos Estados. Sin embargo, Israel ha calificado esta acción como una «recompensa al terrorismo», expresando preocupación por el impacto en las perspectivas de paz.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha criticado estas iniciativas, argumentando que un Estado palestino solo conducirá a más violencia y no resolverá el conflicto. Esta decisión ha llevado a Israel a llamar a consultas a sus embajadores en Madrid, Dublín y Oslo, mientras que Hamás ha celebrado el reconocimiento como un paso importante hacia sus objetivos. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) también ha acogido con satisfacción este hecho, considerándolo histórico.

La comunidad internacional se encuentra dividida respecto a esta cuestión. Mientras que los 27 Estados miembros de la Unión Europea reiteran su apoyo a la solución de dos Estados, algunos líderes, como el canciller francés, Stéphane Séjourné, consideran que este no es el momento oportuno para el reconocimiento unilateral de Palestina.

Por su parte, Alemania y Estados Unidos abogan debido a que dicho reconocimiento sea resultado de negociaciones directas entre las partes en conflicto. En contraste, Arabia Saudita ha respaldado la decisión de España, Irlanda y Noruega, considerándola un paso positivo hacia la paz en la región.