En la provincia de Ascope, la preocupación crece entre los pobladores del valle del río Chicama, luego de que se confirmara la paralización de las obras de defensas ribereñas. Este proyecto, considerado vital para proteger a las familias y cultivos durante la temporada de lluvias, permanece detenido desde hace más de dos meses y medio. La falta de presupuesto amenaza con dejar desprotegidas a más de 100 mil personas ante posibles desbordes.
¿Por qué se detuvo la obra del río Chicama?
El proyecto de defensas ribereñas del río Chicama, valorizado en más de 825 millones de soles y a cargo de la empresa española OHLA, solo alcanzó un avance físico del 34%. La paralización obedece a problemas financieros que impidieron continuar con los trabajos en las zonas críticas del valle. Los pobladores exigen una pronta respuesta del Gobierno para evitar un nuevo desastre natural en la región.
¿Qué dijeron las autoridades locales?
Durante una reunión convocada por la Municipalidad Provincial de Ascope, la alcaldesa Rosario Cortijo pidió que se destraben los fondos para culminar las obras. “Estamos frente a un peligro inminente. Si llegan las aguas, habrá daños en cultivos, viviendas y podríamos lamentar pérdidas humanas”, advirtió. Los líderes locales coincidieron en que la situación requiere atención inmediata del Ejecutivo.
¿Cómo afecta la paralización al valle del Chicama?
El valle del Chicama es una de las zonas agrícolas más productivas de La Libertad, pero también una de las más vulnerables ante inundaciones. Los sectores bajos, como Magdalena de Cao y Chiclín, podrían verse gravemente afectados si el caudal del río aumenta. Los agricultores temen perder sus cultivos de caña y arroz, principales fuentes de ingreso para cientos de familias.
¿Qué se espera del Gobierno Central?
El alcalde de Magdalena de Cao, Edgar Galarreta, recordó que el valle ya sufrió daños durante el Niño Costero de 2017 y el ciclón Yaku de 2023. Las autoridades locales solicitaron al Ejecutivo acelerar las gestiones para reanudar el proyecto. La población espera que esta vez la respuesta no llegue demasiado tarde, pues la temporada de lluvias se aproxima y la amenaza es latente.


