La Justicia francesa ha tomado una decisión contundente respecto al Balón de Oro del Mundial de 1986, otorgado a Diego Armando Maradona. Este miércoles, 5 de junio, se ha prohibido su venta y se ha ordenado su incautación hasta que se resuelva el contencioso sobre su procedencia.

La casa de subastas Aguttes, que planeaba subastar el trofeo el 6 de junio, ha suspendido el evento de manera indefinida, ante la demanda de los herederos de Maradona, quienes aseguran que el objeto fue robado de una caja fuerte en Nápoles en 1989.

La Corte de Apelación de Versalles respaldó la solicitud de los herederos del legendario futbolista argentino, lo que ha frenado temporalmente lo que podría haber sido una venta récord para un objeto deportivo.