El precio del bonito pasó de S/ 5 a entre S/ 15 y S/ 17 por kilo en el terminal pesquero de Buenos Aires, ubicado en el distrito de Víctor Larco Herrera, Trujillo, debido a las dificultades que atraviesa el sector pesquero por los efectos del fenómeno El Niño. La situación también ha provocado una disminución de las ventas y pérdidas económicas para los comerciantes.
Menor disponibilidad de recursos hidrobiológicos
Soila López, bióloga pesquera y jefa encargada de calidad del terminal, explicó que el incremento de la temperatura del mar ha reducido la disponibilidad de algunas especies que habitualmente se comercializaban en este establecimiento.
Como consecuencia, actualmente se ofrece jurel congelado procedente de Chile, mientras que el bonito se encuentra en veda. Sobre esta última especie, precisó que los comerciantes deben presentar la documentación correspondiente ante Produce.
La especialista también indicó que las ventas han disminuido en comparación con otras temporadas, debido a las dificultades para abastecerse y comercializar los productos hidrobiológicos.
Comerciantes registran pérdidas económicas
La reducción de las ventas ha ocasionado que algunos comerciantes no logren vender toda su mercadería. Según López, cuando los productos dejan de reunir las condiciones adecuadas para el consumo humano, deben ser retirados y recibir una disposición final.
Estas pérdidas pueden alcanzar montos de entre S/ 3,000 y S/ 6,000, dependiendo de la cantidad de mercadería que no consigue comercializarse.
Presencia de pelícanos en el terminal
Otro de los aspectos señalados por la especialista es el incremento de pelícanos en los últimos meses, situación que también relacionó con los efectos del fenómeno climático.
Al respecto, recomendó a los comerciantes evitar alimentar a estas aves cerca de los puestos de venta y las cámaras de almacenamiento, debido al riesgo que representa para la inocuidad de los productos. Asimismo, recordó que se trata de especies protegidas.
Situación podría extenderse hasta febrero
De acuerdo con la proyección compartida por López, las dificultades en el sector pesquero podrían continuar hasta febrero, cuando se espera el pico del fenómeno El Niño. Posteriormente, entre abril y mayo, podría comenzar a observarse una recuperación en la disponibilidad de recursos hidrobiológicos.
Mientras tanto, el personal del terminal mantiene la supervisión de la calidad de los productos que ingresan diariamente, con el objetivo de evitar que se comercialice pescado que no reúna las condiciones aptas para el consumo.



