Un hombre perdió la vida y otras dos personas resultaron heridas tras la explosión registrada alrededor de las 11:00 a. m. del martes 3 de noviembre en un inmueble de la asociación Huertos de Tungasuca, cerca de la avenida Trapiche, en el distrito de Comas, Lima. El establecimiento habría funcionado como un taller clandestino dedicado a la fabricación o almacenamiento de productos pirotécnicos.
La víctima fue identificada como Marco Antonio Javier Ancasi, de 61 años, quien falleció a consecuencia de la detonación. Los otros dos afectados fueron trasladados al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, donde permanecían con pronóstico reservado.
Explosión generó alarma entre los vecinos
La emergencia movilizó a unidades del Cuerpo General de Bomberos, personal de rescate y equipos médicos, que acudieron al inmueble para atender a los afectados.
La detonación provocó momentos de tensión entre los residentes de Huertos de Tungasuca. Según testimonios recogidos por medios locales, el estallido estuvo acompañado de una columna de humo que llegó hasta las viviendas cercanas.
Asimismo, se reportó que algunos objetos pirotécnicos salieron despedidos del establecimiento tras la explosión.
El registro del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú consignó una emergencia por incendio en Huertos de Tungasuca a las 10:58 a. m. del 3 de noviembre, en la misma dirección donde ocurrió el siniestro.
Sucamec intervino otro taller clandestino en Comas
Días antes de esta tragedia, el 27 de octubre, la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) participó en un operativo contra otro establecimiento clandestino de productos pirotécnicos en el distrito.
Durante la intervención, las autoridades incautaron 204 avellanas, 22 tortas importadas de uso recreativo y 50 segmentos de mecha para castillo. También encontraron insumos químicos utilizados para elaborar estos artículos y detuvieron al presunto responsable del local.
La diligencia contó con la participación de efectivos policiales, representantes del Ministerio Público y personal de la Municipalidad de Comas.
La explosión del 3 de noviembre vuelve a poner en evidencia la presencia de establecimientos clandestinos vinculados con la fabricación y almacenamiento de productos pirotécnicos en el distrito.



