La cooperación militar entre Perú y Estados Unidos tomó protagonismo en la Amazonía peruana con una agenda orientada a enfrentar amenazas vinculadas al crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal. El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, se reunió con representantes estadounidenses y visitó instalaciones militares en la región de Iquitos, cerca de la frontera con Colombia. La visita buscó fortalecer las acciones conjuntas y mejorar la coordinación entre ambos países frente a las organizaciones criminales.
¿Qué autoridades participaron en la visita militar a Iquitos?
La delegación estuvo integrada por el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde; el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro; y el jefe del Comando Sur estadounidense, el general Francis Donovan. Las autoridades se trasladaron en una aeronave militar de Estados Unidos hasta una instalación ubicada en la zona fronteriza con Colombia, en un recorrido que permitió conocer parte del despliegue militar en la Amazonía. También participó el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú, el general César Briceño.
¿Qué acuerdos buscan fortalecer la lucha contra el crimen organizado?
Durante las actividades, las autoridades abordaron medidas para ampliar la cooperación en seguridad y enfrentar delitos que afectan a distintas zonas de la Amazonía. Entre los principales puntos figuraron el intercambio de información de inteligencia y la realización de ejercicios militares conjuntos, herramientas destinadas a mejorar la coordinación operativa entre las fuerzas de ambos países. La estrategia apunta a reforzar la respuesta frente al narcotráfico, la minería ilegal y otras actividades delictivas que operan en áreas fronterizas.
¿Cómo se relaciona esta cooperación con la iniciativa Escudo de las Américas?
El 10 de septiembre, Perú se incorporó a la iniciativa Escudo de las Américas, cuyo objetivo es fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional mediante la cooperación entre países. La propuesta contempla el intercambio de inteligencia, la coordinación militar y el refuerzo de la seguridad fronteriza como mecanismos para enfrentar redes delictivas que operan más allá de los límites nacionales. La incorporación peruana se enmarca en los esfuerzos por articular respuestas regionales frente a amenazas como el narcotráfico y otras actividades criminales transnacionales.



