Lima atraviesa días de intensa expectativa política tras la proclamación oficial de los resultados de la primera vuelta presidencial. La segunda vuelta quedó definida en medio de cuestionamientos, recursos presentados y una diferencia mínima entre candidatos que mantuvo la incertidumbre durante varios días. El politólogo Miguel Rodríguez Albán sostuvo que el escenario electoral peruano refleja nuevamente una competencia extremadamente cerrada.
¿Por qué la segunda vuelta sería tan ajustada?
El analista explicó que la diferencia entre el segundo y tercer lugar apenas superó los 20 mil votos, una cifra que confirmó la fragmentación del electorado peruano. Según indicó, esta situación no resulta nueva en el país, ya que procesos anteriores también mostraron márgenes mínimos entre los candidatos que disputaron la presidencia. Además, señaló que el ausentismo y los votos nulos afectaron a todos los postulantes y no únicamente a un sector político específico.
¿Qué papel tendría el antifujimorismo en la elección?
Rodríguez Albán afirmó que el antifujimorismo seguiría siendo un factor determinante en la campaña de segunda vuelta. Indicó que existe un sector de votantes que toma decisiones motivado más por percepciones, rechazos o temores que por posiciones ideológicas tradicionales. El especialista consideró que parte del electorado de derecha incluso podría inclinarse por Roberto Sánchez debido al rechazo histórico hacia Keiko Fujimori.
¿Qué estrategias buscarían Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?
El politólogo señaló que ambos candidatos intentarían moderar sus discursos para captar votos del centro político. Explicó que Keiko Fujimori buscaría acercamientos con figuras más moderadas y reforzar señales de apertura política durante la campaña. En tanto, indicó que Roberto Sánchez tendría el reto de presentar un equipo técnico y económico que reduzca los temores sobre estabilidad y gobernabilidad.
¿Cómo influyen los medios y redes sociales en esta campaña?
Rodríguez Albán sostuvo que las redes sociales transformaron completamente las campañas electorales y redujeron la influencia tradicional de los medios de comunicación. Señaló que actualmente los ciudadanos también reciben información mediante streamers, influencers y plataformas digitales que moldean percepciones políticas. El especialista advirtió que decisiones judiciales o fiscales en plena campaña podrían victimizar a un candidato y alterar el escenario electoral.


