La presencia de Carlos Álvarez en Piura marcó uno de los momentos más importantes del cierre de campaña electoral en la región, donde el candidato buscó conectar con la ciudadanía y reafirmar sus propuestas frente a los principales problemas locales. En medio de un contexto de desconfianza política, el aspirante insistió en la necesidad de recuperar la credibilidad en las instituciones públicas.
¿Qué dijo Carlos Álvarez sobre la lucha contra la corrupción?
El candidato por Un País para Todos aseguró que su gestión sería firme frente a la corrupción, incluso dentro de su propia agrupación política. Señaló que cualquier integrante electo que traicione la confianza ciudadana enfrentaría consecuencias legales. Álvarez enfatizó que no tolerará actos ilícitos y que actuará directamente contra quienes fallen al país.
¿Cómo plantea mejorar el sistema de salud en el Perú?
Entre sus principales propuestas destacó la creación de una central nacional de compra de medicamentos que funcione de manera eficiente. Criticó el modelo actual de Cenares por considerarlo burocrático y poco eficaz. Propuso replicar sistemas como los de Chile y Colombia, donde el laboratorio distribuye directamente a hospitales y postas.
¿Cuál es su postura sobre las protestas sociales?
Álvarez indicó que respeta las manifestaciones ciudadanas siempre que sean pacíficas y no afecten bienes públicos o privados. Rechazó la criminalización de las marchas, aunque advirtió sobre la presencia de delincuentes infiltrados. El candidato remarcó que la protesta es válida, pero debe desarrollarse sin violencia ni daños.
¿Qué propone para fortalecer gobiernos locales y regionales?
El aspirante planteó otorgar facultades legislativas para empoderar a autoridades locales y regionales en la ejecución de obras. Sostuvo que esto permitiría mayor eficiencia, siempre bajo criterios de transparencia. Añadió que el objetivo es destrabar proyectos y mejorar la gestión pública en beneficio de la población.
¿Qué planteó sobre Petroperú y la inversión privada?
En relación a Petroperú, Álvarez consideró viable la privatización de hasta un 49% de la empresa estatal. Argumentó que esto permitiría atraer capitales y mejorar su funcionamiento. Indicó que la medida buscaría fortalecer la empresa sin perder el control estatal.


