En Trujillo, a pocas semanas de las Elecciones Generales 2026, el tema de la guerra sucia electoral vuelve a generar controversia. El candidato a diputado por Renovación Popular, Alan Pino, denunció ser víctima de ataques en plena campaña. El hecho encendió el debate sobre las prácticas políticas en el actual proceso electoral.
El candidato informó que un banner de 20 metros, colocado en un predio privado en la carretera Industrial, fue destruido durante la noche. El material publicitario formaba parte de su campaña rumbo al Congreso. Según relató, el espacio pertenece a un conocido que le autorizó su instalación.
¿Por qué se habla de guerra sucia en la campaña electoral?
Alan Pino señaló que este hecho sería parte de una guerra sucia en su contra, en medio de la contienda electoral. Afirmó que este tipo de acciones busca perjudicar su imagen frente al electorado. El candidato evitó dar nombres directos, pero deslizó sospechas sobre militantes de otra agrupación política.
El predio donde se instaló el banner no cuenta con cámaras de seguridad, lo que dificulta identificar a los responsables. Esta situación deja el caso sin pruebas concretas hasta el momento. Pese a ello, el candidato insistió en que se investigue lo ocurrido.
¿Qué impacto tiene este hecho en las elecciones 2026?
Este incidente ocurre a solo tres semanas de las elecciones, en un contexto marcado por denuncias y tensiones políticas. Diversos sectores advierten que estos episodios desvían la atención de temas urgentes como la inseguridad y la corrupción. La situación reabre el debate sobre la necesidad de campañas centradas en propuestas y no en confrontaciones.


