En Trujillo, los trabajos de limpieza en la Quebrada San Idelfonso se suspendieron tras un intento de extorsión que puso en riesgo la maquinaria y el personal. El gobierno regional y la Defensa Civil priorizaron la seguridad antes de continuar las labores. La intervención buscaba prevenir daños ante eventuales lluvias y proteger a los distritos cercanos.
¿Qué porcentaje de los trabajos se ha paralizado?
Según Defensa Civil, cerca del 40% de la limpieza y apertura de la quebrada se detuvo tras el atentado. La maquinaria de la ANA fue retirada a Azcope para salvaguardar su integridad. El reinicio dependerá de la coordinación con la policía y las garantías de seguridad.
¿Cómo se produjo la amenaza a la maquinaria?
Dos delincuentes intentaron arrojar un artefacto explosivo contra el área donde se resguardaba la maquinaria. La rápida reacción de los vigilantes impidió el encendido de la mecha. Los mensajes de extorsión buscaban intimidar a los trabajadores y vecinos que colaboraban voluntariamente.
¿Qué medidas adoptó Defensa Civil?
La subgerencia regional articuló una reunión de emergencia con la policía y la Municipalidad Provincial. Se decidió reemplazar parte de la maquinaria por equipos destinados exclusivamente a la limpieza de residuos sólidos. La planificación apunta a retomar los trabajos la próxima semana bajo estrictas medidas de seguridad.
¿Qué impacto tiene esto en Trujillo?
La paralización temporal evidencia la vulnerabilidad de zonas críticas ante la delincuencia. La intervención busca proteger a la población de Trujillo y Víctor Larco de posibles desbordes. El compromiso de autoridades locales y vecinos es clave para culminar la limpieza de la quebrada.

