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Trujillo: lluvias preocupan por riesgo en quebradas y río Moche

La ciudad de Trujillo enfrenta preocupación por las lluvias recientes que recuerdan eventos como el fenómeno del Niño y el Yaku. El caudal del Río Moche ha mostrado cambios en el color del agua, indicando precipitaciones en la sierra, y la ciudadanía teme posibles desbordes. Expertos llaman a estar atentos a los niveles de agua y a la preparación de las autoridades locales.

¿Qué riesgos traen las lluvias actuales en Trujillo?

Las lluvias de los últimos días son producto del trasvase desde la sierra y la selva. Estas aguas podrían concentrarse en las quebradas de la ciudad si los diques incompletos no contienen el flujo. El riesgo aumenta pese a que hasta ahora solo se registraron lluvias menores de 5 mm.

¿Cómo afecta el estado del Río Moche y obras incompletas?

El Río Moche presenta un color chocolate oscuro, señal de la sedimentación que llega desde la sierra. Las obras de contención, como los diques de San Ildefonso, permanecen inconclusas. Esto podría generar que lodo y piedras lleguen a zonas urbanas, aumentando la vulnerabilidad de la ciudad.

¿Cuál es la probabilidad de un nuevo fenómeno del Niño?

El Instituto del Mar estima un 35% de probabilidad de fenómeno del Niño este año, aunque la magnitud aún es incierta. La temperatura del mar frente a Huanchaco se mantiene normal, pero su aumento podría desencadenar lluvias intensas en la costa. Los expertos recomiendan monitorear estas condiciones de cerca.

¿Qué recomendaciones deben seguir los vecinos?

Las autoridades insisten en que la población mantenga la vigilancia y tome precauciones. Limpiar techos, asegurar calaminas y verificar la caída del agua son medidas esenciales. Aunque las lluvias parecen pequeñas, el riesgo real se encuentra en la acumulación y el mal drenaje urbano.

¿Qué papel juegan las autoridades y la planificación urbana?

Expertos critican la falta de obras y planificación adecuada pese a décadas de advertencias. La ciudad carece de un sistema eficiente de drenaje y las pistas frecuentemente se inundan. Es crucial que las autoridades prioricen la prevención antes de cada verano.