El candidato a la vicepresidencia por Perú Federal, Virgilio Acuña Peralta, se presentó como una alternativa frente a los partidos que han gobernado el país en las últimas tres décadas y a los que responsabiliza de la crisis política actual. “En la práctica y políticamente en este momento hay sólo dos opciones políticas”, continuar con los partidos tradicionales —a los que acusa de haber conducido al país al colapso institucional— o apostar por un cambio estructural mediante el federalismo. En ese sentido, cuestionó que “todos ellos nos han gobernado los últimos 30 años” y sostiene que el resultado de ese periodo es un país marcado por la corrupción y presidentes encarcelados.
El eje central de la propuesta federalista apunta a desmontar el actual sistema centralista y redistribuir el poder político y económico hacia las regiones. Acuña sostiene que “hasta ahora todo lo que se produce en el Perú… viene a Lima y hay una sola persona que decide sobre el dinero que es el ministro de Economía”, lo que —según afirma— impide el desarrollo regional. Frente a ello, planteó que “las decisiones se tomen en las regiones y pueblo por pueblo”, junto con la administración directa de su riqueza, como un paso clave para transformar el destino del país.
Asimismo, el candidato atribuyó el fracaso de la descentralización a decisiones políticas tomadas en gobiernos anteriores. Señala que “la regionalización o la descentralización ha sido una de las mayores estafas y abusos que nos ha cocinado el partido aprista” y responsabiliza directamente a Alan García por haber desactivado el proceso iniciado en 2002. Como alternativa, Perú Federal propone que “de toda la producción nacional, en cada región se quede el 70 % de lo que se produce”, dejando solo un 30 % para el gobierno central, con el objetivo de reducir la burocracia y corregir el abandono histórico de las regiones.



