En Huaraz, la recuperación de las fajas marginales volvió a ser un tema central ante el inicio de la temporada de lluvias y el incremento del caudal de los ríos. Las acciones emprendidas por la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres buscan evitar situaciones de emergencia que afecten a las familias asentadas cerca del río Seco. Las autoridades recordaron que estas áreas funcionan como una franja natural de protección ante inundaciones y erosiones.
¿Por qué la recuperación de las fajas marginales es prioritaria en Huaraz?
La recuperación de las fajas marginales responde a la necesidad de prevenir futuros desbordes y evitar que la erosión continúe avanzando sobre las zonas críticas del río Seco. La municipalidad realizó notificaciones a viviendas ubicadas en áreas intangibles, buscando retirar ocupaciones que representan riesgo. Estas intervenciones buscan restituir el espacio natural del cauce, garantizando su funcionamiento durante periodos de mayor caudal.
¿Qué riesgos generan las construcciones ilegales en el cauce de los ríos?
Las autoridades advirtieron que la presencia de construcciones ilegales en las fajas marginales altera el cauce del río, eleva el riesgo de inundaciones y compromete la seguridad de toda la comunidad. Edificar en estas zonas es considerado una infracción grave, pues obstruye la función natural de los ríos en épocas de lluvia intensa. Además, estas prácticas aumentan la vulnerabilidad frente a fenómenos naturales recurrentes en la región.
¿Qué trabajos se realizan en el río Seco y el sector Ketcap?
La subgerencia informó que ya inició la recuperación de ambas márgenes del río Seco, lo que permitió habilitar el tránsito en el malecón norte. En paralelo, se ejecutan notificaciones y evaluaciones técnicas previas a la intervención del sector Ketcap en el río Santa. Estas acciones incluyen limpieza, ordenamiento territorial y retiro progresivo de invasiones detectadas.
¿Cuál es el objetivo final de recuperar las fajas marginales?
La subgerente Vanessa Mesa explicó que la meta es devolver la integridad de las áreas invadidas, garantizando que se respete el espacio natural de los caudales y se reduzcan los riesgos para la población. El propósito es proteger vidas y evitar emergencias recurrentes durante la temporada de lluvias. Con ello, se busca asegurar que los ríos mantengan su curso y su capacidad de respuesta ante eventos climáticos.


