En Trujillo, la llegada de más de 150 consejeros regionales anticipó una jornada clave para el fortalecimiento institucional. La ciudad vive un contexto marcado por el debate público sobre seguridad y gobernanza, y el encuentro nacional promete respuestas sobre el rol de fiscalización que muchos ciudadanos exigen con urgencia. El evento se desarrolla en medio de tensiones por la falta de presupuesto y la limitada voluntad política que enfrentan los consejos regionales.
¿Por qué es importante el congreso nacional de consejeros regionales?
El congreso nacional busca consolidar acuerdos que fortalezcan la labor fiscalizadora en las regiones, un aspecto que genera interés ciudadano ante constantes denuncias de ineficiencia. Durante el encuentro, representantes de todo el país recibirán capacitaciones vinculadas a obras por impuestos, contrataciones del Estado y normativas actualizadas. Se espera que este intercambio mejore la capacidad técnica y las herramientas de supervisión en cada región.
¿Qué reformas propone el proyecto de ley 7582 para mejorar la fiscalización?
El proyecto de ley 7582 plantea dar mayor fuerza a la censura de funcionarios y establecer sanciones claras en casos de incumplimiento de entrega de información. Actualmente, muchas recomendaciones de los consejos quedan sin efecto por decisión de los gobernadores regionales. Además, la iniciativa propone convertir el incumplimiento de plazos en causal de vacancia, con el fin de reducir la impunidad administrativa.
¿Cómo afecta la falta de presupuesto a los consejos regionales?
Aunque la Contraloría estableció que los consejos deben recibir entre el 1% y 2% del presupuesto de bienes y servicios, varios gobiernos regionales no asignaron ni el mínimo requerido. Consejeros denunciaron restricciones logísticas, como la falta de vehículos y herramientas para inspecciones, lo que limita su labor. El congreso evaluará exigir que el 2% sea obligatorio y no interpretado discrecionalmente por los gobernadores.
¿Qué otros temas marcarán el encuentro en Trujillo?
Además de las capacitaciones, se elegirá una nueva directiva nacional que continuará con las gestiones pendientes ante el Congreso de la República. Los participantes también intercambiarán experiencias sobre amenazas, acoso político y riesgos asociados a la fiscalización. La cita en Trujillo permitirá unificar criterios en un contexto donde la ciudadanía demanda mayor transparencia.


