La vocera de la Plataforma por la Seguridad Alimentaria, Jessica Huamán, advirtió que el Perú sigue sin contar con “una ley que pueda garantizar que exista un programa de alimentación escolar”, pese a la creación del nuevo Programa de Alimentación Escolar en reemplazo de Wasi Mikuna. Recordó que, a diferencia de otros países, esta política “no tiene una normativa nacional y una política de Estado que garantice la alimentación escolar en niños y niñas”, lo que provoca que el programa “vaya mutando según la gestión de la ministra o el ministro”, generando cambios constantes en sus objetivos y limitando una atención efectiva.
Huamán señaló que la ausencia de un marco legal ha permitido que el objetivo original del programa —“básicamente brindarle un alimento que pueda garantizar que tenga un desayuno en la escuela”— nunca haya evolucionado hacia una política centrada en mejorar el estado nutricional de los estudiantes. Recordó que esta iniciativa se mantiene “como una voluntad política del presidente de aquel momento”, pero no como una obligación del Estado. Añadió que incluso la Constitución peruana “no menciona de forma explícita el derecho a la alimentación en el niño o niña o adolescente”, una omisión que diversas instancias internacionales ya han señalado como una grave falencia.
La especialista también criticó la falta de acción y fiscalización de las autoridades frente a problemas como las intoxicaciones registradas en los últimos años. “Son pocas las autoridades que realmente le han mostrado importancia a la alimentación escolar”, afirmó, cuestionando que algunos congresistas defendieran a exministros en lugar de priorizar el bienestar de los estudiantes. Sobre la decisión de trasladar a padres de familia la elaboración de menús, Huamán sostuvo que, si bien son un actor clave, “no deberían ser el todo” porque estas medidas generan descoordinaciones que pueden derivar en “posibles intoxicaciones” y problemas logísticos. Enfatizó que urge aprobar el proyecto que crea el Sistema Nacional de Alimentación Escolar para evitar que estas improvisaciones se repitan.


