En la ciudad de Cajamarca, las calles se llenaron de color y sentimiento con motivo del Día de los Difuntos. Un grupo de comerciantes organizó una mesa de ofrendas en homenaje a sus seres queridos fallecidos, reafirmando el valor de las tradiciones cajamarquinas que buscan mantenerse vivas frente al paso del tiempo.
La actividad fue recibida con entusiasmo por vecinos y visitantes, quienes destacaron la importancia de mantener vivas las costumbres locales.
¿Cómo se vivió la mesa de ofrendas en Cajamarca?
Durante la jornada, los comerciantes prepararon una mesa adornada con flores, panes en forma de figuras humanas, frutas, velas y fotografías. Cada elemento representó una parte simbólica del reencuentro espiritual con los difuntos. El acto se desarrolló en la zona comercial de la ciudad, donde la comunidad participó compartiendo historias, oraciones y alimentos típicos.
¿Por qué buscan revalorar las tradiciones cajamarquinas?
El objetivo principal fue revalorar las costumbres que caracterizan a Cajamarca, especialmente en fechas conmemorativas. Los organizadores señalaron que, con el paso de los años, las nuevas generaciones tienden a olvidar las raíces culturales, por lo que estas actividades ayudan a fortalecer la identidad local. “Queremos que los jóvenes conozcan nuestras tradiciones y las mantengan vivas”, expresó una comerciante durante el evento.
¿Qué simboliza la ofrenda a los difuntos?
La mesa de ofrendas simboliza el vínculo entre el mundo de los vivos y el de los fallecidos. Según las creencias locales, las almas visitan los hogares cada 1 y 2 de noviembre para reencontrarse con sus familias. Por ello, los cajamarquinos colocan alimentos y objetos que gustaban a los difuntos como muestra de respeto y amor.



