En el distrito de Pontó, provincia de Huari, los pobladores vivieron una jornada especial durante el Mes Morado. La festividad en honor al Señor de los Milagros se desarrolló con gran devoción y alegría, reflejando el profundo sentimiento religioso que caracteriza a la comunidad. Las calles se llenaron de música, fe y color, en una de las celebraciones más esperadas del año en esta parte de Áncash.
¿Cómo se vivió la devoción al Señor de los Milagros?
Con danzas típicas y expresiones artísticas, los fieles mostraron su amor al Cristo Moreno. Las agrupaciones folclóricas locales ofrecieron presentaciones que cautivaron al público, destacando la riqueza cultural de la zona. La imagen del Señor recorrió las calles entre cánticos y oraciones, acompañada por cientos de creyentes vestidos de morado.
¿Qué actividades culturales acompañaron la festividad?
Además de la tradicional procesión, se realizaron diversas actividades culturales y recreativas que fortalecieron los lazos comunitarios. Niños, jóvenes y adultos participaron en concursos, presentaciones musicales y ferias gastronómicas. Este evento no solo reafirmó la fe de los asistentes, sino también su sentido de pertenencia a Pontó.
¿Qué dijeron las autoridades sobre esta celebración?
Los capitanes de la fiesta y las autoridades locales resaltaron la importancia de mantener vivas las costumbres religiosas que forman parte del patrimonio regional. Mencionaron que este tipo de actividades promueven la unión y fortalecen la identidad cultural. La festividad se consolida como una expresión de fe y tradición que trasciende generaciones.
¿Por qué esta festividad es importante para Huari?
La celebración del Señor de los Milagros en Pontó representa un símbolo de esperanza y unidad para toda la provincia de Huari. Cada año, más visitantes llegan para compartir esta experiencia espiritual que combina lo religioso y lo cultural. La comunidad reafirmó su compromiso de continuar esta tradición que engrandece la herencia cultural de Áncash.


