En la provincia de Otuzco, la tranquilidad se quebró tras un doble homicidio que estremeció a toda la comunidad. Una turba de pobladores indignados intentó tomar la comisaría local exigiendo justicia por la muerte de un padre y su hijo. La Policía tuvo que intervenir con gases lacrimógenos para evitar que el descontrol se convierta en tragedia. El caso despertó una ola de dolor, indignación y temor en los vecinos, que aún no pueden creer lo ocurrido.
¿Por qué los pobladores intentaron tomar la comisaría?
El descontento surgió cuando los pobladores exigieron aplicar una cadena ronderil al adolescente acusado del crimen. Su intención era hacer justicia por cuenta propia, pero los agentes de la comisaría de Otuzco impidieron el linchamiento. Para calmar la situación, mostraron pruebas de que el menor fue trasladado a Trujillo para su investigación. Los agentes reafirmaron su compromiso con el debido proceso y pidieron mantener la calma a la población.
¿Cómo ocurrió el crimen que conmocionó a Otuzco?
El doble homicidio sucedió en la calle San Pedro, en el barrio La Ermita, alrededor de la 1 a.m. del miércoles. El presunto asesino, un joven de 16 años, llegó hasta la casa de Elmer Rosas Pérez con el pretexto de venderle una oveja. En cuestión de segundos, le disparó sin piedad. Su hijo de 15 años intentó defenderlo, pero también fue abatido.
¿Qué se sabe del sobreviviente y las víctimas?
La esposa de la víctima, Fiorella Flores, resultó herida y fue evacuada de emergencia al Hospital Regional de Trujillo. Su testimonio será clave en la investigación. El jefe policial, Guillermo Llerena, confirmó que el menor fue identificado gracias a una cámara de seguridad que lo captó empujando la motocicleta del fallecido. Estas pruebas fueron determinantes para su detención.
¿Quién era Elmer Rosas y cómo reacciona Otuzco?
Elmer Rosas era un agricultor y comerciante muy querido en la zona. Sus familiares y amigos lo recuerdan como un hombre trabajador y solidario. Su hijo Anyir Rosas Rojas expresó su dolor ante los medios y exigió justicia para su padre y hermano. El crimen dejó a cuatro hijos en la orfandad y un vacío profundo en la comunidad de Otuzco, que aún busca respuestas ante tanta violencia.


