En Trujillo, el debate por la inseguridad ciudadana volvió a ocupar titulares tras las declaraciones del presidente de la Central de Transportistas de la Macro Región Norte, Ronald Grados. Mientras en Lima y Callao se desarrolló un paro del sector, en la capital liberteña el transporte operó con normalidad. Sin embargo, Grado explicó que detrás de la paralización en la capital existirían intereses personales y falta de coordinación entre los gremios.
¿Por qué Trujillo no se unió al paro de transportistas?
El dirigente señaló que la convocatoria nacional fue mal interpretada, pues estaba dirigida solo al sector del Lima y Callao. A diferencia de esos gremios, en Trujillo los transportistas decidieron mantener sus actividades y evitar perjuicios a los usuarios. Grado precisó que las mesas de diálogo ya se habían instalado desde el año pasado, aunque el gobierno no cumplió con los compromisos asumidos.
¿Qué denuncian los transportistas del norte?
Según Grados, el gobierno estaría “maquillando” la inseguridad ciudadana con reuniones y promesas que no llegan a ejecutarse. Además, acusó que ciertos dirigentes en Lima actúan movidos por intereses personales, buscando proteger sus rutas y beneficios. “La inseguridad afecta a todo el país, no solo a Lima”, advirtió el representante gremial.
¿Qué tan grave es la inseguridad en Trujillo?
Durante la entrevista, Grados reveló que el día anterior se registró un ataque armado contra un microbús en la ciudad, dejando evidencias de disparos en la unidad. Este hecho refleja que el problema también golpea a la región norte. Los conductores temen por su seguridad y aseguran ser víctimas de extorsión y cobro de cupos, lo que agrava su situación económica.
¿Qué respuesta da el gobierno ante esta crisis?
El dirigente cuestionó las recientes declaraciones de las autoridades, que recomendaron “no responder llamadas de extorsión” como solución al problema. Para Grados, esta postura demuestra la falta de voluntad política para enfrentar la delincuencia. Señaló además que los sectores del Ministerio Público, Poder Judicial y Policía Nacional se culpan entre sí, sin lograr una estrategia conjunta.

