En Trujillo, la música y la alegría se hicieron presentes en el 73 Festival Internacional de Primavera, donde las bandas escolares ofrecieron un espectáculo lleno de energía y tradición. Cada año, los alumnos se convierten en protagonistas al desplegar disciplina, talento y entusiasmo en el esperado corso primaveral. La ciudad vibró con sus melodías, demostrando que la juventud sigue siendo un motor clave en las celebraciones culturales más importantes de la región.
¿Cómo se prepararon los alumnos para el corso primaveral?
Los alumnos ensayaron durante meses para alcanzar la precisión que caracteriza sus presentaciones. Desde el colegio, se impulsó un trabajo en equipo que incluyó largas jornadas de práctica, tanto para los músicos como para las bastoneras. El esfuerzo se vio reflejado en cada interpretación, convirtiendo a estas agrupaciones en símbolos de orgullo escolar y ciudadano.
¿Qué banda escolar se llevó los mayores aplausos?
La Gran Unidad Escolar, ganadora del concurso de bandas del corso primaveral 2024, volvió a destacar en esta edición. Bajo la dirección del profesor César Castillo, esta banda consolidó su prestigio con un repertorio vibrante y una impecable coordinación. La disciplina y el compromiso fueron las claves que los hicieron sobresalir entre los asistentes.
¿Cuál fue el papel de las bastoneras en el evento?
Las bastoneras también atrajeron la atención del público, mostrando destreza y carisma en cada movimiento. La institución, ahora mixta, incorporó este componente que aportó dinamismo y frescura a la presentación. El contraste entre música y coreografía elevó la experiencia visual y sonora, logrando una participación aún más completa en el corso.
¿Por qué las bandas escolares son esenciales en la fiesta de la primavera?
Las bandas escolares no solo pusieron el ritmo, sino que reforzaron el carácter cultural del festival. Cada nota musical evocó la tradición de Trujillo como capital de la primavera en el Perú. De esta forma, se reafirmó que estas agrupaciones juveniles son pilares de la identidad festiva, capaces de mantener viva una tradición que une generaciones enteras.


