Un hallazgo sin precedentes fue revelado por un equipo de arqueólogos en el sudeste asiático y el sur de China. Se trata de momias ahumadas con una antigüedad que oscila entre 12.000 y 4.000 años, pertenecientes a comunidades cazadoras-recolectoras. Este descubrimiento desplaza la cronología tradicional, convirtiéndolas en las momias más antiguas conocidas en el mundo, incluso más que las egipcias y las de la cultura Chinchorro en Suramérica.

¿Cómo lograron conservar los cuerpos estas comunidades?

Los estudios revelaron que los cadáveres eran enterrados en posiciones encogidas o en cuclillas y luego expuestos al humo a baja temperatura durante meses. Este proceso deshidrataba los cuerpos y permitía su preservación en un entorno tropical húmedo, donde se creía imposible conservar restos humanos.

¿Cuántos individuos y sitios arqueológicos fueron analizados?

La investigación incluyó 54 individuos pertenecientes a 11 sitios arqueológicos distribuidos en países como China, Vietnam, Indonesia, Tailandia, Malasia, Filipinas y Laos. Mediante microscopios especializados se detectaron rastros de calor en los huesos, evidencia que confirmó la práctica del ahumado. Este hallazgo científico abre nuevas preguntas sobre los orígenes de la momificación en el mundo.

¿Qué impacto tiene en la historia de la momificación?

Los resultados modifican la línea de tiempo de la momificación, hasta ahora dominada por Egipto y Sudamérica. Los hallazgos sugieren que las técnicas de preservación corporal se desarrollaron de manera independiente en varias regiones y que los rituales funerarios respondían a creencias espirituales profundas.

¿Qué opinan los especialistas sobre el descubrimiento?

Algunos expertos señalan que es necesario profundizar en la datación y verificar si el método fue uniforme en todas las regiones analizadas. Sin embargo, coinciden en que la evidencia respalda la idea de un fuerte vínculo cultural con los ancestros. Además, se documentó que prácticas similares persistieron en grupos indígenas hasta tiempos recientes, lo que refuerza la trascendencia de esta tradición milenaria.