En medio de la rutina diaria de Trujillo, la huelga médica del hospital Víctor Lazarte impactó directamente en la vida de pacientes con enfermedades crónicas. Desde hace más de siete días, médicos y enfermeros mantienen una protesta indefinida que no solo exige mejores condiciones laborales, sino que también afecta la atención de cientos de asegurados. Uno de los casos más sensibles es el de un pensionista diabético que denunció públicamente sentirse abandonado por el sistema de salud.
¿Qué reclaman los médicos en huelga?
El personal del hospital Víctor Lazarte protestó para exigir al Ejecutivo mejoras laborales, cumplimiento de compromisos pendientes e implementación de medidas contra la corrupción. Según sus voceros, se trató de una acción necesaria para visibilizar una situación que calificaron como insostenible. Los profesionales aseguraron que su objetivo no es afectar a los pacientes, sino lograr cambios urgentes en la administración pública.
¿Cómo afecta la huelga a los pacientes?
La medida de fuerza interrumpió citas programadas y tratamientos regulares, generando malestar en los asegurados. Entre los más perjudicados se encuentran los pacientes con enfermedades crónicas, quienes necesitan atención continua. Para ellos, la suspensión del servicio significó un riesgo directo para su salud y estabilidad.
¿Qué denunció el paciente diabético?
El pensionista Carlos Manuel Catalán Lucano, diagnosticado con diabetes tipo 2, denunció que la huelga canceló su cita médica programada para el 16 de septiembre. Explicó que su tratamiento depende de la insulina, un medicamento que no se consigue en farmacias comunes. Por ello, criticó la falta de previsión y organización dentro del nosocomio.
¿Qué consecuencias deja la falta de atención?
El paciente aseguró que él y otros asegurados quedaron desprotegidos por un sistema que debería priorizar a quienes padecen enfermedades crónicas. Además, advirtió que el riesgo no solo es personal, sino colectivo, al tratarse de un problema que compromete la vida de miles de personas. Su denuncia puso en evidencia la fragilidad de la atención en plena huelga médica.


