En Trujillo, la urbanización Las Quintanas aún vive la incertidumbre después del atentado que afectó a más de 30 viviendas. Una semana después de la detonación, los vecinos esperan que las promesas de reparación se cumplan, mientras algunos hogares siguen con ventanas rotas y estructuras debilitadas. El frío y la inseguridad se han convertido en los principales problemas diarios de las familias afectadas.
¿Qué daños dejó el atentado en Las Quintanas?
La explosión dañó principalmente las fachadas de las viviendas, aunque también hubo afectaciones en interiores como puertas y paredes. Los vecinos aseguran que el impacto de la onda expansiva comprometió gran parte de sus hogares. Muchas familias aún viven entre vidrios rotos, triplay improvisado y escombros sin retirar.
¿Qué acciones tomó la municipalidad de Trujillo?
El alcalde Mario Reyna visitó la zona y ofreció apoyo, prometiendo la instalación de cámaras de seguridad y la reposición de vidrios. Sin embargo, hasta el momento, los trabajos avanzan lentamente. La municipalidad contrató a una empresa privada, pero los vecinos denuncian retrasos y poca claridad en la cobertura de las reparaciones.
¿Qué reclaman los vecinos afectados?
Los agraviados exigen que no solo se reparen las fachadas, sino también los interiores dañados. Vecinos señalaron que los daños comprometen la salud y la seguridad de las familias. Algunos incluso comenzaron a costear sus propios vidrios con la esperanza de que se les devuelva el gasto.
¿Qué sigue para las familias de Las Quintanas?
La comunidad pide soluciones rápidas y coordinación eficiente entre las autoridades. Mientras tanto, los vecinos se organizaron en juntas vecinales para vigilar la zona y evitar nuevos incidentes. Trujillo observa con atención este caso, que refleja la vulnerabilidad de barrios enteros frente a hechos de violencia urbana.
