En Alejandría, arqueólogos egipcios anunciaron el hallazgo de una ciudad sumergida frente a sus costas, un descubrimiento que conecta el presente de la urbe con su glorioso pasado. El sitio, datado en más de dos milenios, incluye templos, viviendas y un muelle de 125 metros, lo que revela la magnitud de la antigua ciudad perdida bajo el mar. El hallazgo abre una ventana única para entender la vida urbana y religiosa en tiempos ptolemaicos y romanos.
¿Qué vínculo tiene la ciudad sumergida con Canopo?
Los especialistas consideran que el hallazgo corresponde a una extensión de Canopo, célebre en la Antigüedad tanto por su riqueza como por sus excesos. Este centro, dedicado al culto de Serapis, fue descrito por Séneca como un lugar de lujo y vicio, aunque también ofrecía espacio para la vida sobria. Su localización refuerza la importancia de Alejandría como epicentro cultural y religioso del Mediterráneo.
¿Cómo se realizaron las operaciones de rescate arqueológico?
Las labores combinaron tecnología moderna y la pericia de buzos que recuperaron piezas seleccionadas. Entre ellas, destacó una estatua decapitada de la época ptolemaica y la base de otra perteneciente a un noble romano. El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathi, indicó que muchas piezas permanecerán bajo el agua para proteger el patrimonio subacuático.
¿Qué estructuras y objetos fueron identificados en el sitio?
En la zona se hallaron templos, viviendas, talleres, depósitos de agua y estanques para peces. Estos elementos evidencian un alto grado de desarrollo urbano y económico. También se encontraron estatuas de figuras reales, esfinges prerromanas y un ejemplar con el cartucho de Ramsés II, uno de los faraones más reconocidos de Egipto.
¿Por qué Alejandría enfrenta una amenaza similar hoy?
La ciudad, heredera de ese esplendor, se hunde más de tres milímetros al año debido al hundimiento del delta del Nilo y la sobreexplotación de acuíferos. La ONU advierte que en 2050 un tercio de Alejandría podría quedar bajo el agua, generando miles de desplazados climáticos y poniendo en riesgo barrios históricos.




