Argentina enfrenta una de las peores crisis sanitarias de los últimos años. El uso de ampollas de fentanilo contaminado provocó la muerte de casi cien personas y encendió las alarmas en el sistema de salud. Las autoridades confirmaron que el analgésico, distribuido en hospitales de varias provincias, estaba contaminado con bacterias multirresistentes, lo que generó un brote con consecuencias mortales.
¿Cómo se originó el brote de fentanilo contaminado?
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) identificó que el brote se originó en dos lotes producidos en diciembre de 2024 por los laboratorios HB Farma y Ramalho. Los informes revelaron fallas en los procesos de producción y control, lo que permitió que más de 150 mil dosis se distribuyeran en todo el país. Aunque se retiraron oficialmente, miles de dosis ya habían sido administradas.
¿Qué provincias resultaron más afectadas por el brote?
Las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba figuran entre las más golpeadas por el fentanilo contaminado. En Córdoba, se aplicaron más de 13 mil ampollas, pero el número de muertes registradas es menor al esperado, lo que sugiere un subregistro. Autoridades locales alertaron sobre posibles deficiencias en los reportes de clínicas privadas.
¿Qué acciones judiciales y restricciones se aplicaron?
La justicia prohibió la salida del país a más de 20 personas, incluidos directivos de los laboratorios implicados. Se realizan allanamientos y peritajes en clínicas y sedes farmacéuticas. Se investiga a establecimientos privados por omitir notificar casos sospechosos, lo que habría retrasado la respuesta sanitaria.
¿Qué exige la política frente a la crisis?
El Congreso argentino demandó explicaciones al Ejecutivo sobre el rastreo de los lotes contaminados y reclamó una revisión urgente de las normas de control de calidad. La presión política crece mientras el riesgo de nuevos casos se mantiene, en una crisis que evidenció debilidades estructurales en la supervisión sanitaria del país.



