En Trujillo, una de las ciudades más afectadas por la inseguridad ciudadana, el impacto de la delincuencia trasciende lo social y alcanza la economía. En un contexto nacional donde el crimen organizado avanza, expertos advierten que la violencia también le está costando caro al país. Durante una mesa de diálogo sobre seguridad ciudadana en esta ciudad del norte, se expusieron cifras alarmantes y propuestas urgentes para frenar esta tendencia.

¿Cómo afecta la inseguridad ciudadana al crecimiento económico del Perú?

Según Luis Miguel Castilla, ex ministro de Economía, el país deja de crecer hasta un 1 % del PBI anual como consecuencia directa de la inseguridad ciudadana. Además, se estima que 20 mil millones de soles se destinan cada año solo para protegerse de la delincuencia. Este gasto incluye medidas de seguridad privada, costos judiciales y otros recursos logísticos.

¿Cuál es el costo real de combatir la delincuencia?

Castilla afirmó que la inversión necesaria para enfrentar el crimen organizado triplica los beneficios que traería ese 1 % adicional del PBI. Es decir, la violencia no solo frena el desarrollo, sino que exige una asignación desproporcionada de recursos económicos. La situación resulta aún más preocupante para regiones como La Libertad, donde el crimen es parte del día a día.

¿Qué propuestas se plantearon para enfrentar la violencia en La Libertad?

Durante la mesa de trabajo, se presentaron siete propuestas concretas. Entre ellas, fortalecer la coordinación entre instituciones, fomentar la colaboración público-privada y aplicar tecnología en las estrategias de seguridad. También se enfatizó en reforzar la prevención social y promover una norma legal que permita combatir economías ilícitas como la minería ilegal y el narcotráfico.

¿Qué delitos concentran mayor preocupación en la región?

El presidente de la Cámara de Comercio de La Libertad, Fernando Guerra, detalló que los delitos que más golpean a la región son la minería ilegal, las extorsiones, la trata de personas, el narcotráfico y los abusos sexuales a menores. La inseguridad se ha convertido en un obstáculo directo para la inversión, el turismo y la calidad de vida de los liberteños.