En Trujillo, la creciente sensación de inseguridad vuelve a encender las alarmas entre los vecinos de la Urb. Chimú, específicamente en la cuadra 3 de la calle Carlos Mongue. Una joven trabajadora fue víctima de un robo en cuestión de segundos, mientras realizaba una breve compra en una panadería cercana. Este nuevo caso refuerza el temor constante de los ciudadanos ante la impunidad de la delincuencia cotidiana.

¿Cómo ocurrió el robo en la Urb. Chimú?

La joven relató que salió un momento a comprar leche y al volver descubrió que su mochila había desaparecido. El delincuente, que aparentemente la había estado observando, aprovechó su distracción para llevarse sus pertenencias sin levantar sospechas. En el interior de la mochila se encontraban 700 soles en efectivo, documentos personales y ropa.

¿Qué se sabe del autor del robo?

Según la víctima, el sujeto sería extranjero, de aproximadamente 30 años. Aunque no hay confirmación oficial de su identidad, la joven pide que se difunda su imagen —aunque con el rostro difuminado— para que otros vecinos estén prevenidos. Ella espera que al menos se logre identificar al ladrón y evitar que más personas pasen por una situación similar.

¿Cuál es el impacto emocional de este hecho?

La víctima señaló sentirse frustrada e impotente, no solo por la pérdida económica, sino por la sensación de vulnerabilidad. Aunque reconoce que las posibilidades de recuperar el dinero son escasas, su mayor preocupación es que otros puedan caer en manos de este mismo sujeto.

¿Qué medidas tomar ante estos robos frecuentes?

Este caso evidencia la necesidad de estar alertas en todo momento. Los robos en zonas residenciales de Trujillo se han vuelto frecuentes, y muchos pasan desapercibidos. La comunidad exige mayor presencia policial y vigilancia constante para frenar esta ola delictiva.