En Trujillo, la empresa de colectivos Gran Chimú, que opera desde hace 15 años, se encuentra al borde del cierre definitivo debido a una serie de extorsiones y ataques violentos. Este escenario se ha convertido en una constante en la ciudad, afectando tanto a los conductores como a los usuarios.

¿Qué tipo de extorsión sufre la empresa Gran Chimú?

La extorsión comenzó hace diez días con amenazas del delincuente conocido como Jhon Jairo, integrante de La Jauría. Este sujeto exigía un pago inicial de 50 mil soles y un cobro diario de 5 soles por unidad para permitir la operación de la empresa. Los dirigentes, presionados por el miedo, realizaron el pago para evitar mayores consecuencias.

¿Aparecieron nuevos extorsionadores tras el primer pago?

Tras ese primer pago, surgió un nuevo delincuente identificado como Tony Montana. A diferencia del primero, este no solicitó un pago inicial, pero sí impuso un cobro diario a cambio de una falsa promesa de “seguridad”. Este modelo de extorsión por turnos ha generado un clima de inseguridad y desconfianza permanente entre los trabajadores.

¿Qué consecuencias enfrentan los conductores por la extorsión?

El temor se intensificó cuando se incendiaron tres vehículos pertenecientes a la empresa. Los socios consideran cerrar operaciones para evitar una tragedia como la que sufrió un colectivero de la empresa Los Pinos de San Luis, quien fue asesinado por resistirse a extorsionadores. Esta posibilidad de un desenlace fatal mantiene en alerta a todo el gremio.

¿Cuál es la situación actual de la empresa Gran Chimú?

En la actualidad, de los 150 conductores que conforman la empresa, solo 10 siguen trabajando, pese al miedo constante. Las oficinas de la empresa permanecen cerradas hasta nuevo aviso y las rutas se encuentran desatendidas. La presión de la delincuencia ha paralizado por completo sus operaciones, dejando a cientos de usuarios sin transporte.