En Trujillo, la gestión municipal del alcalde Mario Reyna enfrenta retos laborales y avances en obras públicas, en medio del reclamo ciudadano por mejor servicio. La ciudad vive un contexto de demandas por parte de trabajadores y exigencias de la población que espera mejoras concretas.

¿Cómo se ha manejado el conflicto con los trabajadores municipales?

La gestión municipal se ha visto marcada por un paro y denuncias de trabajadores que reclaman la entrega en dinero de uniformes de gala, otorgados anteriormente en especie. El alcalde negó órdenes de sanción y afirmó que el diálogo se ha dificultado por posturas intransigentes, enfatizando la necesidad de mantener la ley y mejorar la imagen pública del personal.

¿Qué situación laboral se encontró en la municipalidad de Trujillo?

Se detectó un exceso de personal en áreas administrativas no productivas, mientras que faltan trabajadores en fiscalización, limpieza y seguridad ciudadana. La administración busca optimizar recursos para equilibrar el personal hacia funciones operativas que beneficien directamente a la comunidad.

¿Cómo avanza la municipalidad en la ejecución de obras públicas?

A pesar de la falta de visto bueno de Sedalip, el alcalde confirmó la intención de continuar con proyectos de pavimentación y mantenimiento vial, con medidas de contingencia para reparaciones futuras. Esta decisión responde a la necesidad urgente de mejorar calles afectadas por el deterioro y las constantes demandas vecinales.

¿Qué riesgos se asumen en la gestión de obras sin aprobación total?

La gestión municipal reconoce los riesgos, pero sostiene que paralizar obras implicaría un estancamiento total en la mejora urbana. Se priorizan intervenciones con la previsión de posibles reparaciones para garantizar el avance y el bienestar de los ciudadanos.

¿Cuál es la visión del alcalde Mario Reyna sobre la situación actual?

El alcalde subrayó la necesidad de equilibrar el equipo humano con un enfoque de eficiencia y motivación, señalando que la administración trabaja para ofrecer mejores servicios. Asimismo, reiteró que la gestión no puede detenerse y debe avanzar pese a las dificultades administrativas y operativas.

La administración municipal enfrenta un momento crucial en Trujillo, entre tensiones laborales y urgencia por mejorar infraestructura urbana.