En San Luis, un distrito que convive a diario con el caos del transporte y la creciente inseguridad, la situación se tornó insostenible para la empresa de colectivos Los Pinos. El reciente asesinato de uno de sus conductores, ejecutado a plena luz del día, desató el temor entre los trabajadores del sector informal de transporte. La empresa decidió suspender todas sus unidades como medida de protección.
¿Qué exigencias hacían los delincuentes a los colectivos?
Los extorsionadores exigían el pago de mil soles por cada unidad para permitirles operar sin ser atacados. El conductor asesinado, Rubén Simón Risco Rojas, ignoró las advertencias y fue emboscado mientras conducía su vehículo. Este crimen ha generado conmoción y parálisis en toda la flota de la empresa Los Pinos.
¿Qué acciones realizaron los delincuentes como advertencia?
Días antes, los criminales incendiaron una de las 26 unidades como señal de represalia ante la negativa de la empresa. La gerente, una mujer adulta mayor con 20 años de experiencia al mando, pidió a los conductores no salir a trabajar. Su salud se ha visto afectada por la tensión acumulada tras los ataques reiterados a su negocio.
¿Qué antecedentes tiene esta empresa de colectivos?
No es la primera vez que son blanco de la delincuencia organizada. En el 2024, una dinamita fue detonada en la vivienda de la gerente como parte de otro intento de extorsión. Estos hechos marcan un patrón de violencia que viene escalando y provocando miedo generalizado.
¿Qué decisiones tomó la empresa tras los ataques?
Actualmente, ninguna unidad circula por las calles hasta nuevo aviso. La dueña evalúa cerrar definitivamente el servicio. Las amenazas constantes y la pérdida de vidas humanas han llevado al límite a esta reconocida empresa de transporte informal.


