En Pataz, una provincia golpeada por conflictos sociales y económicos, la reciente visita de ministros del Ejecutivo buscó instalar una mesa de diálogo con autoridades y pobladores. La cita se desarrolló en la Municipalidad Distrital de Pataz con el objetivo de enfrentar la crisis por la suspensión de actividades mineras, pero terminó con un ambiente aún más tenso.
Las autoridades locales rechazaron los acuerdos alcanzados, cuestionaron la legitimidad del proceso y exigieron nuevas conversaciones en un plazo de 72 horas.
¿Por qué los acuerdos con los ministros generaron rechazo?
La molestia surgió porque en un inicio no se permitió la participación de los representantes de los mineros artesanales, uno de los grupos más afectados. El alcalde provincial tuvo que intervenir directamente para que ellos ingresen al diálogo.
La improvisación y desorganización fueron percibidas como una falta de respeto por parte del gobierno central, lo que alimentó las tensiones.
¿Qué decisiones se tomaron en la mesa de diálogo?
El ministro de Energía y Minas anunció que se crearán tres grupos de trabajo y que las restricciones a las actividades mineras se flexibilizarán a partir del 8 de junio. Según explicó, los acuerdos serán reevaluados tras la acreditación formal de los representantes ante la mesa de trabajo. Sin embargo, estas decisiones fueron consideradas insuficientes por la población y sus dirigentes.
¿Qué exigen las autoridades de Pataz tras la reunión?
Las autoridades locales, junto a líderes sociales, firmaron un documento donde desconocen los acuerdos alcanzados. Exigen que el Ejecutivo convoque a una nueva reunión en 72 horas y que se levante de inmediato la suspensión minera. “Yo no reconozco esa mesa de diálogo”, declaró el alcalde, marcando un quiebre en la interlocución con el gobierno.



