El río Chicama, ubicado en la región La Libertad, enfrenta un aumento de caudal que mantiene en alerta a los distritos de Ascope y Casagrande. Benito Saavedra, presidente de la Junta de Usuarios, señaló que el río, al ser irregular, puede duplicar o triplicar su caudal de un momento a otro, poniendo en riesgo a miles de familias.
El incremento del caudal del río Chicama alcanzó recientemente los 57 m³/s, cerca del límite crítico de 60 m³/s. Si este nivel se supera, los distritos de Ascope y Casagrande podrían enfrentar inundaciones severas.
Además, los canales paralelos, como el de Paiján y Facalá, también están en peligro de colapsar.
Impacto en infraestructura y comunidades
Saavedra advirtió que un desborde podría destruir bocatomas y canales de uso poblacional en Ascope. Este impacto afectaría directamente el suministro de agua y los medios de vida en todo el valle de Chicama.
Los moradores y la Junta de Usuarios hicieron un llamado al gobernador regional y a otras autoridades para implementar acciones inmediatas. La situación requiere atención prioritaria para prevenir una tragedia en los distritos afectados.


