«No permitiremos que se queden un día más», dijo la presidenta Dina Boluarte cuando anunció nuevas medidas en seguridad ciudadana, enfocadas en controlar los contratos laborales, alquileres y el origen de los ingresos de personas de nacionalidad distinta en el país. La Superintendencia Nacional de Migraciones exigirá a los ciudadanos extranjeros en el país que presenten contrato de trabajo y alquiler.

Durante su balance de gestión de diciembre del 2023 a octubre del 2024, Boluarte advirtió que todo extranjero que no cumpla con las normativas migratorias y financieras será expulsado. Afirmó que se han desactivado 78 bandas criminales y capturado a más de 1800 delincuentes.

Además, destacó el trabajo conjunto entre las fuerzas del orden y el Estado, asegurando que los cambios en el sistema de migraciones fortalecerán el control sobre los extranjeros y aseguró que se implementará un seguimiento estricto a las remesas enviadas fuera del país.

Boluarte fue clara al advertir que todo aquel que no demuestre el origen legal de sus ingresos será sancionado. «Les vamos a hacer seguimiento financiero», subrayó, dejando claro que no habrá tolerancia.

Asimismo, se fortalecerá la fiscalización de los alquileres de viviendas en colaboración con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), para garantizar la transparencia en el origen de los ingresos de los arrendatarios.