El congresista Diego Bazán Calderón explicó que su iniciativa legislativa fue presentada hace más de 4 meses y rechazó el proyecto del Ejecutivo que criminaliza las protestas. Según Bazán, el Congreso no puede aprobar leyes que lleguen sin un debido debate y evaluación de los especialistas. Su prioridad es una legislación responsable que no afecte los derechos ciudadanos.
Bazán argumentó que, aunque el aumento de penas puede ayudar a reducir la criminalidad, no es una solución definitiva. Señaló que las leyes actuales ya son de las más duras en Latinoamérica, pero el problema radica en la falta de efectividad del sistema de justicia, donde muchos fiscales y jueces no actúan con la severidad necesaria. Propuso una reforma al sistema judicial como parte de la solución.
El congresista expresó su apoyo a la pena de muerte para sicarios y criminales que no tienen posibilidades de reformarse. Aunque reconoce que legalmente es complicado debido a los tratados firmados por el Perú con organismos internacionales, Bazán cree que esta medida podría ser efectiva en casos extremos. No obstante, advirtió que no se puede engañar a la población con propuestas populistas sin un respaldo real.
Bazán compartió su experiencia personal, revelando que ha sido víctima de extorsión en catorce ocasiones. A pesar del miedo que esto genera, nunca pagó un solo cupo y siempre contó con el apoyo de la Policía Nacional para resolver estos casos. El congresista subrayó la urgencia de aprobar iniciativas legislativas que enfrenten la criminalidad, pero también llamó a no engañar a la población con promesas irrealizables como la pena de muerte.


